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¿Y si doy a luz hoy?





 “Estamos preparando tus cositas bebé…”

Le hablaba a la nena mientras alistaba el bolso con sus cosas y las mías…por si acaso.

Según los médicos, desde que tengo 4 años padezco de asma: una enfermedad crónica de los pulmones que afecta la respiración. Desde el principio de esta semana se me dificulto respirar normalmente. Como una vez escuche en un comercial: “me sentía como un pez sin agua”. 

Sé que durante el embarazo es muy común que sientas que te falta el aire. Pensé que era más por eso que por el asma. Además es normal que los síntomas sean más severos durante la gestación.

Después de varios días, usos del inhalador (un aerosol que expulsa medicina por la boca), la bomba de oxigeno (suministra oxigeno por una mascarilla) y ejercicios de respiración, me encontraba en la habitación preparando lo que llevaría al hospital en caso fuera necesaria una cesárea.

Alcance los 132 latidos por minuto y me dolía el pecho. “Te puede parar el corazón”. “Si a ti te falta oxigeno o quedas inconsciente le puede afectar a la bebé”. “Las contracciones  no tienen la intensidad de aquellas de parto”.

“¡¿Cómo está la bebé?!” ¿Qué le puede suceder?"

Lo que cruzaba por mi mente era que si llegaba a desmayarme por la falta de aire me tendrían que hacer cesárea, y yo inconsciente…me daba por llorar pero tenía que mantenerme relajada. Estaba con el monitor cardiaco y cada vez que me alteraba el corazón de la nena subía. Difícil mantenerse tranquila cuando eres ese pez que siente se está muriendo…

Me hicieron una nebulización (administra medicamento por la boca en forma de vapor) y mis signos vitales se estabilizaron. Ya no me faltaba el aire. Podía respirar. Lo más importante era que la bebé estaba bien. Me recomendaron hacerme el inhalador a diario, no agitarme; pero puedo seguir con mi rutina de yoga y natación. (Ayudan a la respiración y circulación) Tenemos que regresar para un control la semana que viene; ya estaremos de 36 semanas.

Este susto que pase viene acompañado de mi escepticismo hacia la medicina. Si me falta el aire a mí, le puede afectar a la bebé, pero ¿quién me asegura que los fármacos que debo tomar no le afecten?

Hay veces en que se nos da opciones y se nos dice que lo que hacen o se debe hacer es por el bienestar del bebé. Pienso que es algo que como madres, desde que estamos embarazadas, tenemos que considerar. Ante la desesperación lo único que queremos suele ser que nos salven y salven a nuestras criaturas o que nada malo suceda.

Por esto yo me inclino a estar siempre informada. Explorar tus opciones y posibilidades puede ayudar a que estés algo preparada. Sé que a veces esto de informarse más bien nos asusta (recuerdo cuando fui primeriza), pero a la vez siento que me ha ayudado a mantener la calma en situaciones difíciles y a elegir mejor.

Yo planeo tener un parto en el agua pero estoy consciente de que se puede presentar algo que cambie esos planes. Por si acaso ya iré preparando la bolsa para llevar al hospital para que no me toque hacerlo apurada otra vez…

Mientras tanto... a seguir con mi tratamiento natural a base de hojas de eucalipto y deseando que no sea necesario usar el inhalador.


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